Diálogo con la cartagenera que ha llevado al Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI) a su mejor momento, a fuerza de entusiasmo por lo cinematográfico y por su ciudad natal. Formada en Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia de Bogotá, Lina Rodríguez pareció terminar concretando un sueño infantil y, al tiempo, el sueño de incontables apasionados del Festival de Cine que ella dirige desde hace 10 años.

Por Hernán Urbina Joiro.

(Foto de Natalia Orozco de Las 2 orillas)

 

Por  Hernán Urbina Joiro

La reconocida periodista colombiana Natalia Orozco sorprendió, como pocas veces, a toda la audiencia en la inauguración del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias 2017, con su documental El silencio de los fusiles. Esta antioqueña que ha cubierto distintos conflictos internacionales desde el frente de batalla, ha sido objeto de diversos premios y reconocimientos como comunicadora y ahora se asoma con demoledor éxito en el cine.

Christian Metz, el instaurador de la teoría del cine como disciplina intelectual, afirmó que la «clave» del cine estaba en su capacidad de crear una ilusión de la realidad superior al teatro, con mayor capacidad de inducir al espectador a abandonar su incredulidad. Metz asoció esta fascinación del espectador con la identificación del niño con su propia imagen en el espejo y que, en ambos, espectador y niño, generaría un enorme placer por autodescubrimiento a través de la ilusión que los confronta con sí mismos. Indicaba Metz que, como el ensueño, la película posee una cualidad alucinatoria que, al mismo tiempo exige interpretación, por más placentera que sea, como la aparición de la imagen del niño en el espejo o la inquietante experiencia de perder la imagen amada en el reflejo.