En el informe Desarraigados: Una crisis creciente para los niños refugiados y migrantes, Unicef denuncia que la mitad de los refugiados del mundo son niños, que el destino de estos niños comúnmente es la muerte por ahogamiento, por desnutrición o trabajos forzados y que los que sobreviven deben luchar contra la discriminación, la pobreza y la falta de oportunidades.